miércoles, 7 de abril de 2010

United 3 Bayern 2, ¿Dónde se encuentra el espíritu del '99?


Duele. Tal vez demasiado por como se presentaron los sucesos en la noche de Old Trafford. Un comienzo a pura emoción, grandes y continuos destellos de buen juego. Ataque, pasión, ideas, combinaciones defensivas y ofensivas, posición como protagonista en el centro y cada sector del campo. El United produjo un primer tiempo digno de observar nuevamente. A pesar, e incluyéndo, el error en la última línea que genéro el primer goal del Bayern, gol que revivió al equipo Alemán, brindándole calma, astucia y paciencia para afrontar el segundo período.

Fue el partido donde Nani más se pareció a Ronaldo (su espejo, su insipiración) anotando dos goles dignos del ex-jugador del United, y generando e incorporándose al circuito de juego con sumo criterio y disposición.

Si observámos la otra orilla. Veremos al otro wing. Valencia, quién al igual que Nani merece una digna mención, jugando un primer tiempo a puro desborde, desplegando la esencia del clásico wing. Mermó en su nivel durante el segundo tiempo, no obstante no he de señalarlo como un defecto táctico del jugador Ecuatoriano, el equipo fue en un constante retroceso hasta rodear a Van der Sar como obstinados guardias de seguridad.

Rooney, representa el alma de este equipo. No me refiero a la institución, mi intención es personificar a este delantero Inglés, como la vibra pasional, como un halo de valentía, de decisión y trabajo. Rooney simboliza el espíritu del United, y sin participar directamente en el juego, es decir en lo futbolístico, fue él quien le perimitió al equipo saltar al césped con ese ánimo, con esa enjundia, con ese valor.

Y tal vez, el no poder contar con Wayne durante todo el encuentro fue determinante. Sin su presencia, no existen posibilidades en cuanto a características (antes descriptas) para comandar el juego dentro del área. No hay quien se alze imponente, como un líder irrevocable.

Lo cierto es que Gibson y Carrick no supieron contener el medio enérgico del Bayern durante los segundos 45 minutos. El equipo actuó en su mayoría en un alto nivel durante el primer tiempo y luego llegó la expulsión (generada desde la inexperiencia y la irresponsabilidad) de Rafael, que finalmente retrotrajo la línea media del equipo, problema que como mencioné anteriormente Carrick y Gibson jamás pudieron resolver y el United se fue psicologicamene dañando, en sus propias dudas, dudas que lo azotaron, sumergiéndolo en un mar de incógnitas, falta de creencia y por sobre todo traicionar su propio estilo de football, sin posesión de balón, sin ese carácter que distingue al equipo rojo de Manchester, sin sus ideales, sin esa voluntad y talento para atacar constantemente, se meció en la frágil ventaja que le proporcionaba el resultado, mecíendose entre los cantos, como el niño que Rafael aún es, desligándose del balón, del juego y presentarle casi como una invitación, las oportnidades exactas al equipo alemán, que como buen invitado aceptó y se marchó deleitándose con el sabor de la victoria, a pesar que el United, haya vencido 3-2.

Es por ello que me pregunto: ¿Dónde se encuentra el espíritu, el coraje, y pasión que finalizaron en la conquista de la Champions League en 1999?

Lo cierto es, que aún durante los minutos de descuento, el United no intentó imitarse y protagonizar una nueva epopeya, es más, el balón se encontró tan lejos del equipo, tanto ó más que los 11 años que separan la hazaña de esta imágen desligada a la representación del Manchester United Football Club.

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